jueves, 23 de febrero de 2017

30 (Te lo dedico)

El 30 es un número par, y odio los números pares, pero te lo dedico, no porque te odie, si no porque siento que te mereces un 30, y yo me merezco un 30.
¿Nadie te había dedicado un 30 hasta ahora?
Lo entiendo, nadie se ha dado cuenta de lo mucho que lo necesitas, nadie ha visto en tus ojos redondos como el 0 ni en los míos verdes como el 3 lo mucho que lo necesitamos.
Pero aquí estoy yo de nuevo, dándome cuenta de cosas de las que nadie más se da cuenta, y dedicándote el número 30.
Porque te lo mereces.
¿Por qué te lo mereces?

lunes, 13 de febrero de 2017

29 (Dónde termina la realidad y comienzan los sueños.)

¿Qué haces cuando echas de menos a alguien que no existe?
Tu imaginación se lo inventó por tu bien, y resultó que solo te ha acabado haciendo más daño, porque se ha ido, porque estaba claro que se iba a ir.
No puedes estar triste.
No puede estar feliz.
Te encuentras en el limbo de los sentimientos, oprimido dentro de ti mismo, ¿lo busco en los sueños? ¿lo olvido?
¿Qué se hace en estos casos?
Escribir.
Supongo que en las palabras se enredan siempre los recuerdos y los sentimientos, sin que los demás se den siquiera cuenta de que lo que están leyendo es tu más profundo ''yo'', algunos pocos consiguen entender lo que dices porque se ven identificados, ¿los llamamos afortunados? ¿pobres desgraciados que saben lo que es perder algo que no ha sido tuyo pero que sí te ha pertenecido?
Supongo también que lo que estoy diciendo dejó de tener sentido nada más empezar la primera frase, o será que hay que mirar más allá de una pregunta para encontrar la respuesta.
De todos modos.
No busques la solución.
No es importante, lo que de verdad importa es que te preguntes qué haces leyendo esto, y en qué momento tu cerebro dejó de comprender.